ROAD TEST

Ford Escape 2019 2018

(All New)
Diciembre 2018
Por: Tito Maruy

Perfeccionada

Conecto mi celular al sistema de audio de la Ford Escape. En general, la sincronización con el sistema Sync3 es de lo más fácil que existe. “Is this the real life…?”, se pregunta por los parlantes Farroukh Bulsara, más conocido como Freddie Mercury, y mientras canta, pienso que la Escape es propiamente el primer peldaño de la escalera de las SUV de la marca del óvalo. Una SUV mediana que compite con productos de reconocida calidad, como la Toyota RAV4, la Honda CR-V, la Mazda CX-5, la Hyundai Tucson o la Kia Sportage; es decir, que tiene al frente rivales de altísima calidad.

La Escape, sin embargo, tiene con qué defenderse y atacar. Por ejemplo con su estética, que es uno de sus mayores logros. Siguiendo con la filosofía Kinetic Design, este facelift de la tercera generación la acerca a un ADN común al resto de sus hermanas de marca. La gran máscara hexagonal con doble persiana centra las miradas en el frente, mientras que los faros HID alargados acompañan un diseño bien logrado. El capó se perfila mejor bajando hacia los guardafangos, angostándolos y formando una pared canalizadora de aire hacia los laterales. En los lados no se aprecian diferencias respecto al modelo anterior. Las dimensiones son también las mismas: 4.52 m de largo, 1.83 m de ancho y 1.68 m de alto, que la ubican dentro del promedio entre sus competidoras en el segmento.

El interior de la Escape SEL 2.0 4x4, tope de gama del modelo, es todo en cuero automotor con una mezcla de plásticos blandos y duros que evidencian el interés por ofrecer un producto de buena calidad. Tiene muchos espacios para guardar cosas, incluyendo posavasos y un cenicero desmontable. Estas características nos hacen concluir en que si hay algo que caracteriza a los productos Ford es la comodidad. No importa si estás conduciendo una SUV, un sedán o una pick-up, siempre encontrarás que los asientos y en general el tratamiento interior son por demás cómodos y confortables.

La Escape no es diferente; una vez que te sientas en el lugar del conductor, percibes el entorno confortable. El asiento del conductor tiene todas las regulaciones electrónicas: altura, desplazamiento horizontal, ángulo del respaldo y cojín lumbar, además de dos memorias para no pelearse con la esposa. El timón multifunción, regulable en altura y profundidad, ayuda a encontrar la posición ideal, aunque esta siempre será un poco más alta que en un sedán.

El tablero de instrumentos me hace recordar al del Fiesta: dos grandes esferas con una pantalla multifunción al centro, viseras pentagonales para las esferas, buen tamaño y visibilidad de todos los controles, así como de la pantalla de la computadora de abordo. El tablero central en varias capas tiene como eje la pantalla LCD de 8” al centro, consola central baja con la palanca de cambios cercana al piloto y no al centro como es común. Ayuda que el freno de mano sea ahora electrónico, con un pulsador, lo que elimina la palanca física y deja espacio para los posavasos delanteros. El apoyabrazo central es alto, lo que crea una caja de buena profundidad para guardar cosas; tiene dos conectores USB en su interior y una pequeña bandeja que cuelga al inicio. La guantera es baja con buen espacio interior.

En cuanto a los asientos posteriores son cómodos, salvo la banqueta central, que es un poco alta, lo que hace que nuestra cabeza esté muy cerca al cielo raso. De los respaldos delanteros bajan mesas tipo avión, bastante cómodas si llevamos niños o deseamos comer algo en el auto. La maletera tiene una capacidad de carga de 450 litros, que se ven ampliados hasta los 963 litros si abatimos los respaldos de los asientos posteriores. Esto, en castellano, significa un gran espacio de carga.

EXPERIENCIA DE MANEJO
Para ingresar a la Escape basta con acercarse con la llave/sensor en el bolsillo y tocar la manija de la puerta; inmediatamente saltan los pestillos y los espejos laterales se despliegan. Para abrir la maletera hay tres posibilidades: desde el interior, pulsando el botón en la consola central; desde fuera del auto, pulsando la llave/sensor; pero si viene cargando cosas, bastará con pasar el pie por debajo del parachoques posterior y un sensor reconocerá la llave y la compuerta se abrirá mejor que con un “ábrete sésamo...”.

El arranque es sin llave. Con solo pisar el pedal de freno y apretar un botón, el motor de 2.0 litros de cilindrada tipo Ecoboost, 4 cilindros gasolinero con turbo Twin Scroll, cobra vida. Sinceramente, es uno de los mejores del segmento. No solo lo dicen los 245 hp que eroga a 5,500 rpm o los 37.3 kg.m de torque a 3,000 rpm sino que es la conclusión a la que llegas al conducirla, pues tienes potencia, recuperación, suavidad y reacción. La caja de cambios automática de 6 velocidades funciona muy bien, con dos sistemas de conducción, uno tipo Eco y el otro, tipo Sport. Podemos hacerla funcionar en tipo tradicional, seleccionando a través de la palanca o haciendo los cambios usando los Paddles detrás del timón, aunque la verdad es que el sistema funciona tan bien en automático que da flojera cambiar a la forma manual.

La maniobrabilidad es buena tomando en cuenta que estamos conduciendo un vehículo de más de 1,500 kg de peso; lo mismo podemos decir de los frenos, de disco en las cuatro ruedas con ABS y EBD. Recibimos la Escape con solo 34 km de recorrido y los frenos siempre funcionaron en forma sobresaliente, a pesar del poco kilometraje. Aunque sin duda ayudan mucho los neumáticos 235/50 R18. La Escape trae además control de velocidad crucero, que la verdad nos costó un poco hacerla funcionar correctamente, más por ignorancia que porque el sistema sea poco amigable (pasa cuando uno no lee el manual de instrucciones).

Las ayudas al conductor son diversas y funcionales: los sensores de distancia (delantero, trasero y lateral), control de estabilidad (ESP), asistente de pendientes (muy bueno), monitoreo de la presión de los neumáticos y sistema BLIS (si hay un auto, motocicleta o cualquier cosa que venga por la calle en el punto ciego del espejo retrovisor exterior, se enciende un LED amarillo en el espejo indicando tener precaución). Como si no fuera suficiente, la Escape trae además un sistema de alerta de tráfico cruzado y siete airbags. Casi nada.

El equipo de audio es Sony, de nueve parlantes, con radio AM-FM estéreo, CD player, MP3, entrada auxiliar y USB; interconectividad Bluetooth a través del sistema Sync 3, Android Auto o Apple Car Play son reconocidos automáticamente por el sistema.

Acá una confesión. Solo mantengo en mi teléfono celular una canción: Bohemian Rapsody, una joya creativa que utilizo para probar los sistemas de audio. La estructura de la canción —balada, ópera, rock y nuevamente balada— permite comprobar a través de la armonía y la gran voz de Mercury, la calidad del audio de los vehículos. En el caso de la Escape es sorprendentemente buena. En nuestro mercado se comercializan cuatro opciones, cuyos precios empiezan en US$ 27,590 y en US$ 36,490 en la versión que probamos. A la Escape le daría un 9 de 10 puntos, pero no me crea, mejor vaya, pruebe y decida.

Seguir leyendo

Regresar

TAMBIÉN EXPLORAR Conoce otras publicaciones de Prensa del Motor

GUÍA TOYOTA

Guía de carreteras y turismo más completa y actualizada del Perú.

/Guía Toyota

TRANSPORTE TOTAL

Periódico mensual con toda la información de vehículos comerciales.

/Transportetotal

NUEVO

N°258
Mayo 2019